¿Compañero o Hater? ANIMUS: El aspecto masculino en la psique femenina.




🌗 Introducción:

Anima/Animus.

Es difícil no mencionar al Ánima si se va hablar del Animus, ya que más que dos aspectos contrarios, son complemento. La relación entre ellos dentro de nuestra psique y su función compensatoria es de suma importancia, más cuando se trata del proceso de individuación y la integración de aspectos inconscientes en la ampliación de la consciencia. 

El ánima y el animus son dos arquetipos de especial importancia. Pertenecen por un lado a la conciencia individual y por otro lado están arraigadas en el inconsciente colectivo, formando así un vínculo o puente de conexión entre lo personal y lo impersonal, lo consciente y lo inconsciente. (Emma Jung)

☯ ¿Qué es “lo masculino”?
 
Cuando se habla de aspectos masculinos o femeninos no se refiere única y exclusivamente a características biológicas del hombre o la mujer, sino a cualidades arquetípicas asociadas cultural y simbólicamente con cualidades o aspectos contrarios y complementarios. Por lo que lo masculino y lo femenino no son sinónimo de hombre y mujer, sino principios arquetípicos, energías psíquicas que representan los opuestos complementarios existentes en toda persona.

Lo femenino (ánima/alma/eros) se asocia con el mundo interior, la intuición, la relación, fertilidad, contención, la nutrición, lo materno.

Lo masculino (animus/espíritu/logos) se asocia con el discernimiento, la claridad, la acción dirigida, la afirmación del yo en el mundo social, la palabra, el significado.

🌗 ¿Quién es?

El Animus es el arquetipo que representa lo eterno masculino universal. Es el aspecto masculino en la psique femenina. En él se encuentra todo lo relacionado con la razón, la dirección, la acción, la palabra, el discernimiento y la capacidad de estructurar e independizarse.. Además actúa como figura compensatoria y como mediador entre lo inconsciente y la consciencia. 

Cómo arquetipo, tiene una naturaleza dual y puede expresarse en su aspecto negativo o positivo. Así mismo, puede representarse a través de diversas imágenes arquetípicas, según los aspectos que se vayan a manifestar pues “tiene múltiples facetas y cada una se manifiesta separadamente y debe ser lidiada separadamente”

Como complejo, el animus lleva en sí mismo la experiencia personal de cada individuo, por eso no es sólo colectivo, sino que también pertenece a la esfera personal.  La opinión y relación con este empieza a darse en esas primeras relaciones que se tienen con figuras masculinas, es decir, con el padre o quien haga de cuidador, posteriormente con tíos, abuelos, hermanos, profesores, amigos y por sobre todo con la pareja. Esto quiere decir, que el animus como cualquier otro complejo también tiene que ver en como nos relacionamos en y con el mundo. Esfera en la cuál se suele proyectar, generalmente en la pareja.


Algunos de los aspectos de la energía masculina en la vida cotidiana.

Aspecto

Descripción simbólica

Ejemplo cotidiano

Dirección / objetivo

Energía que enfoca y dirige hacia una meta

Armar un plan para cambiar de trabajo o comenzar una carrera

Discriminación / discernimiento

Capacidad para elegir entre opciones, decidir con claridad

Evaluar una relación y decidir poner límites

Palabra, logos

Pensamiento articulado, palabra estructurada

Escribir un ensayo, tener una conversación difícil

Separación saludable

Cortar con lo que no nutre, establecer fronteras

Terminar una amistad que drena emocionalmente

Acción / ejecución

Energía que pone en marcha lo que se pensó o soñó

Empezar un emprendimiento o pedir ayuda

Autonomía

Sentido de independencia interna

Tomar decisiones sin necesidad de aprobación externa

Análisis

Habilidad de observar, entender estructuras

Organizar las finanzas, analizar el pasado con objetividad

Claridad / iluminación

Ver con nitidez lo que está pasando

“Esto no es amor, es dependencia”


¿Cómo se manifiesta? Animus positivo vs Animus negativo

El cómo se manifieste depende de la relación que el Yo tenga con él, en su aspecto positivo puede llegar a ser una luz, una guía, en su aspecto negativo puede llevar a la autocrítica, al desenfoque, a dirigir a la mujer a cualquier lugar menos al que tiene que ir, a centrarse en cosas que no son importantes. Es por eso que desde el aspecto femenino consciente es ella quien debe decirle a donde debe dirigirse, en que debe centrarse y no tomar por absoluto, todo lo que él dice.

En su aspecto positivo:


Funciona como un aliado interno, da sostén, dirección y estructura  la vida interior y exterior. Este Animus no domina, acompaña. Se vuelve una voz guía interna, sin ser autoritaria ni saboteadora.

Manifestación

Ejemplo cotidiano

Pensamiento claro y autónomo

Saber qué quieres y expresarlo sin miedo

Palabra justa y profunda

Hablar con autoridad sin imponer

Acción decidida

Llevar adelante proyectos personales con constancia

Protección interna

Saber decir NO, ponerse límites, proteger lo vulnerable

Canal de lo espiritual y transpersonal

Voz interior sabia, dirección existencial



En su aspecto negativo:

Actúa como un conjunto de voces internas que critican, imponen, paralizan o desconectan. A veces toma forma de “hombre interior tirano”. Este Ánimus bloquea, sabotea o rigidiza. Suele activarse cuando la mujer ha sido herida, desacreditada o reprimida por figuras masculinas (padre, hermanos, docentes, sociedad patriarcal).

Una de las formas más importantes en que el ánimus se expresa, entonces, es haciendo juicios, y como sucede con los juicios, también lo es con los pensamientos en general. Desde el interior, se abarrotan sobre la mujer en formas ya completas e irrefutables. O, si vienen de fuera, ella las adopta porque le parecen de alguna manera convincentes o atractivas.

De vez en cuando, esta misma voz puede también dispensar elogios exagerados, y el resultado de estos juicios extremos que uno oscila de un lado a otro entre la conciencia de la completa inutilidad y un sentido de la propia valía e importancia. (Emma Jung)



Manifestación

Ejemplo cotidiano

Crítico interior constante

“Nunca vas a poder”, “no sos suficiente”

Opinólogo interno

Voz que interrumpe la intuición con ideas rígidas, prejuicios o absolutismos

Dominancia de lo mental

Desconexión emocional, racionalización excesiva

Autoritarismo inconsciente

Cree tener la razón y la impone sin escuchar

Voz que sabotea la creatividad

“Es una tontería”, “eso no sirve para nada”


🌗Principio para la integración



Para la integración de estas dos energías es necesaria una “cooperación armoniosa" entre ambos aspectos, femenino y masculino. Que ninguna parte esté condenada a la sombra.( Emma Jung)

Para lograr ese equilibrio es necesario pasar por ciertas etapas. Como se mencionó anteriormente el animus generalmente se presenta proyectado, por lo tanto, lo primero es retirar esa proyección. Una cosa es el hombre ideal, otra el real, el arquetípico y otra nuestro “hombre interior” o aspecto masculino interior. Silvia Parisi en su articulo - Diálogos con el animus: Imágenes de transformación en grupo de mujeres cuenta sobre un ejercicio:

propuse que cada mujer emprendiera un viaje a su pasado, recorriendo la trayectoria de las figuras masculinas significativas en su vida comenzando por el padre personal, levantando el mapa de la constitución del animus. El padre como primera imagen masculina en la vida de la mujer suministra la base para futuras proyecciones (Parisi, 2021). Las heridas en esa relación padre-hija serán transportadas por la hija a lo largo de su vida, no sólo en sus relaciones, sino en la manera como lo masculino habla dentro de ella, pues la hija que no es alimentada por el sentimiento del padre, queda víctima de su sombra (Von Franz, 1995).


Después de que se retira la proyección se puede empezar a entrar en contacto con ese hombre interno e identificar qué tipo de voces lo acompañan, ¿son agradables?¿son tiranas? Cuando este tipo de voces ya se reconocen se puede empezar a diferenciar preguntando si esa voz realmente pertenece a una misma o no. Es importante no identificarse con ellas, ni cuando es muy tirano, ni cuando es demasiado elogiador. 

Además, paradójicamente, cuando el animus está poco desarrollado, se produce lo que se conoce como “posesión del animus”, es decir, en apariencia, la mujer, se muestra más masculina, pues se ha identificado con éste. Un peligro es que mientras más identificado se está con el animus, más difícil es lograr ver que se está poseído por él. (Emma Jung)

Finalmente, para esto, puedes dialogar con dichas voces, incluso darles un nombre, una historia.

"La identificación de las charlas consigo misma se constituye en un primer paso en el proceso de discriminación y reconocimiento de los pensamientos autónomos que se infiltran en la conciencia de la mujer y que son característicos del animus actuando como villano. Al darle voz, es mas fácil lidiar con él objetivamente. Se da inicio al proceso de diferenciación entre lo que es el yo femenino y el no-yo, manifiesto en esta voz siniestra y arrogante, separando lo que es genuino en la mujer de aquello que no lo es. Comienzan a establecerse brechas e intervalos en los cuáles el dominio de la voz deja de ser tan poderoso, pues la mujer ya no permite que se insinué sin al menos cuestionar si lo que la voz dice es o no verdadero. Nombrar al patron es despotenciarlo, como en el cuento de Rumpelstilskin en que para librarse del enano con quien se hizo un acuerdo nefasto, la princesa debe descubrir su nombre. Cuando lo consigue, el enano malvado desaparece. Dar nombre al patrón es un proceso activo, exigiendo la participación de la conciencia del yo. (Parisi, 2021)."

 Pero … ¿Qué significa todo esto y cómo hacerlo?


Proyectar el animus significa atribuir a otros hombres (o figuras masculinas) aspectos del propio mundo interior: autoridad, juicio, intelecto, dirección, fuerza, sabiduría, crítica o incluso salvación. Esto puede llevar a idealizaciones o a relaciones de conflicto repetitivas. Para retirar la proyección se hace necesario.

Reconocer el patrón repetitivo: ¿Con que tipo de hombre suelo relacionarme/enamorarme? ¿Qué suelo admirar/rechazar en otros hombres? ¿Qué tanta importancia le doy a sus opiniones?
Ejemplo: Una mujer que siempre se siente atraída por hombres muy inteligentes pero emocionalmente inaccesibles. Después, comprende que su propio pensamiento y juicio han sido desvalorizados desde niña, y proyecta esa parte “sabia” en otros.

Tomar conciencia de la voz interior: ¿Cómo me hablo a mi misma? ¿Me juzgo, desvalorizo todo aquello que quiero hacer?
Ejemplo: Antes de tomar una decisión, escuchas una voz interna que te dice: “No tienes idea de lo que haces, mejor pregunta a alguien que sepa.” Esa es una forma del Animus negativo.

Dialogar con el Animus: Este punto es muy importante, porque no se trata de callarlo o desvalorizar, se trata de entablar un diálogo consciente y empezar a diferenciar qué es lo que te pertenece a ti y que a él, empezar a discernir. 
Le puedes preguntar: ¿Quién eres tú que opinas tanto? ¿Qué parte mía representas? ¿Por qué estás enojado? 

Reapropiarse del contenido proyectado: Eso que admiro/detesto en figuras masculinas ¿son aspectos que quisiera desarrollar? ¿son aspectos a los que temo enfrentarme? ¿existen en mi?
Ejemplo: Dejar de buscar al “hombre inteligente”” afuera y comenzar a leer, pensar y tomar decisiones desde tu propia autoridad y sabiduría interior.

Fortalecer el pensamiento y la palabra: Esto puede darse en empezar a poner límites, en poder dar tu opinión, planear, actuar, no poseída por el animus, sino mediante el equilibrio entre ambos aspectos. 

💬Déjame saber en comentarios como es tu experiencia con el Animus. 

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